Sobre la noticia…
(pueden leerla completa, haciendo click aquí)
Para
quienes no están interiorizados, bastará decir (aunque luego les pediré que lo
olviden) que la NSA, es una agencia de inteligencia, administrada por el
Departamento de Defensa de los Estados Unidos, que se ocupa de lo relacionado
con la seguridad de la información. Sus
objetivos manifiestos son mantener y proteger la seguridad de la información privada
gubernamental y recopilar la información sobre comunicaciones extranjeras que
el gobierno considere relevantes.
Snowden,
un ex empleado de una empresa que brindaba servicios a esta agencia, reveló una
serie de documentos que permitieron conocer la forma en que este organismo
realiza esas tareas y, posteriormente, el presidente de los Estados Unidos
anunció una serie de medidas destinadas a “transparentar” el funcionamiento del
organismo.
Aunque
puede resultarnos una tarea difícil, les propongo que tratemos de olvidar, al
menos por unos instantes, una serie de preguntas que pueden generarse a partir
de esta noticia y muchas otras relacionadas con el tema como: ¿es verdad que la
Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos espía masivamente a los ciudadanos
americanos?, ¿es cierto que la NSA espía a líderes y ciudadanos extranjeros?, ¿es
lícito inmiscuirse en la vida privada de una persona?, ¿es éticamente correcto?,
¿es necesario para evitar el terrorismo? Y todas aquellas preguntas que centren
su atención en Snowden, este análisis no intentará responder si es un héroe, un
traidor, un asesino, un ladrón, un espía ruso o un fundamentalista.
Todas
esas preguntas, pesé a estar íntimamente ligadas a la ética, quedarán para otro debate.