lunes, 10 de marzo de 2014

Arturo, el último oso polar en cautiverio

El imaginario colectivo piensa que no es ético que un animal silvestre viva en un parque zoológico dejando su hábitat natural. Sin embargo miles de personas concurren frecuentemente estos lugares con su familia a recrearse.
  

Elegí hablar de Arturo, porque es el único oso polar que vive en Argentina y actualmente reside en el zoo de Mendoza. Este último verano ha sido un tema tratado por la comunidad, diversas OSC, Asociaciones Civiles y Protectoras de Animales, por cómo tuvo que afrontar la ola de calor que azotó a varias provincias.



Una de las OSC que pidió un urgente traslado de Arturo, fue Greenpeace y junto a otras organizaciones defensoras de animales, pidieron que reintegren a Arturo a su hábitat natural, en Canadá.

Esto, sumado al ofrecimiento desde ese país para alojar al último oso polar en el país, hizo que miles de personas firmaran un petitorio para que Arturo vaya a pasar los últimos años de su vida acorde a sus necesidades físicas.

Sin embargo, todos los reclamos fueron en vano y no será trasladado de acuerdo a lo determinado por una junta médica de especialistas que analizó la salud del animal.

Explica el comunicado oficial emitido por la provincia que “el Oso Arturo se encuentra en buenas condiciones corporales y que el recinto que ocupa cumple con los estándares establecidos internacionalmente y que por su edad, un inminente traslado pondría en riesgo su salud”. 

Arturo tiene 30 años y llegó desde Alemania siendo apenas un cachorro. Su vida la transcurrió con Pelusa, quien murió hace dos años y que vivía en las mismas condiciones: con aire acondicionado y piletas con agua fresca en un predio de aproximadamente 28 mts2.

Debemos plantear que si hubiesen trasladado a Arturo para que viva sus últimos años en Canadá iba a afrontarse con un hábitat muy diferente a lo que ya está acostumbrado, poniendo en peligro su vida, ya que recordemos: él nació en cautiverio y por ende su hábitat siempre fue dentro de un zoológico.

Es por ello que la decisión de que tomaron es éticamente correcta, de lo contrario se hubiese corrido un gran riesgo para el animal. Lo más correcto es que Arturo viva sus últimos años en cautiverio, con un fuerte trabajo por parte de quienes son parte del Zoo, brindando las mejores condiciones de vida.


De todo modos replicamos un fragmento de lo escrito en el informe realizado por estudiantes de la Universidad Autónoma de Barcelona, en “Ética y Bienestar de los animales en los parques zoológico” quienes señalan  que ”el bienestar de los animales en cautiverio se basa principalmente en 5 grandes pilares; su nutrición, su ambiente, la asistencia médica, la posibilidad de expresar su comportamiento natural y que no sientan miedo o angustia en exceso”.


Griselda Novoa

1 comentario:

  1. Totalmente en desacuerdo. Como podes pensar que es etico mantener un animal en cautiverio. Quienes somos los humanos para decidir como y donde deben vivir o morir los animales. Los animales corresponden a su habitat natural y Arturo esta en pesimas condiciones. Antes de escribir deberis asesorarte mas del tema. Su agua esta sucia, los firltros no funcionan y sus esparsores tampoco. duerme en un cubiculo de 25 mts2 y ni siquiera climatizan el agua. El Zoo no Logico de Mendoza es un matadero de animales. Informate. Te lo recomiendo

    ResponderEliminar